Cuando el viento sopla, fatalismo animado

Jimmy Murakami adaptó el cómic de Raymond Briggs para darnos una de las películas más importantes del cine de animación europeo

Una de las mejores películas de animación europea de la historia

9 Dirección
9 Guion
9 Estilo de animación
10 Emotividad
9.3

“No creo en finales felices. Los niños tienen que enfrentarse a la muerte tarde o temprano, la abuela y el abuelo mueren, los perros y los gatos también. Todos mueren como moscas. Así que no hay razón para evitarlo”

Raymond Briggs se expresaba así de rotundo al diario inglés The Telegraph, con motivo de una reposición que Channel 4 realizó sobre la adaptación de The Snowman, uno de los cómics más importantes del autor. Obra convertida en clásico navideño por tierras británicas y que serviría también para que, en su traslación al audiovisual, Briggs y Jimmy T. Murakami trabajaran por primera vez juntos, años antes del estreno de Cuando el Viento Sopla.

No es nada nuevo el uso de la animación para contarnos historias duras, que envueltas en personajes tiernos y de cierta estética naif, acaban por romper ciertos esquemas y llevar al espectador a un estado melancólico, incluso de tristeza absoluta. La Tumba de las Luciérnagas de Isao Takahata, Orejas Largas (La Colina de Watership) de Martin Rosen, o -la considerada bofetada más famosas en cuanto a películas de animación se refiere- Bambi de David Hand, son buena muestra de ello. Y pese a que en la actualidad, títulos de Pixar como Toy Story 3 o Up, han sabido manipular sentimientos de manera maestra, siempre han tenido cierta consideración por esa infancia que ha ido a ver dibujos animados con la única pretensión del entretenimiento. El caso es que es necesario establecer la cita del historietista británico como cartel de advertencia, pues este drama doméstico de dos ancianos en medio de un ataque nuclear que es Cuando el Viento Sopla, es una de las películas de dibujos animados más duras que se recuerdan.


cuando el viento sopla 1

Cuando el Viento Sopla es una de las películas de animación más duras y emotivas a las que el espectador puede acceder actualmente

Y todo empieza con un matrimonio de jubilados asentados en un indefinido espacio de Gran Bretaña, en un tiempo sin concretar de la segunda mitad del siglo XX. Una mañana, esta pareja se recibe la noticia de que una inminente guerra nuclear les acecha. La historia de Jim y Hilda Bloggs –personajes inspirados en los propios padres de Briggs-, comienzan con el desafío de construir un refugio nuclear en su propia casa. Jim ha leído concienzudamente los folletines del estado sobre cómo defender su vida ante la bomba atómica, mientras Hilda no hace más que preocuparse por sus tareas del hogar. Cruda historia en la que el espectador no puede hacer más que ver con resignación la inoperancia y confiada actitud de dos ancianos ante su inminente muerte. Una historia que se oscurece gradualmente, y que en el trabajo de Briggs –autor también de la adaptación cinematográfica-, reluce un costumbrismo guiado por medidas conversaciones, y que nos trasladan a cualquier casa de cualquier pareja de la tercera edad, con sus recuerdos, con sus achaques, con sus vicios.

Sin embargo, esto no es sólo transformar la viñeta en celuloide, pues el peso de esta obra va a cargo de un autor tan importante como desconocido, Jimmy T. Murakami. Director norteamericano de origen japonés, se hizo un hueco en el panorama de la animación con varios cortometrajes de corte experimental como The Breath o  Death of a Bullet. Más tarde intentó alejarse del cine animado –y con la que pretendió continuar ya que en un principio la puesta en escena de Cuando el Viento Sopla iba a ser con actores reales- a través de cintas de sci-fi de serie B como Humanoides del Abismo y Los Sietes Magíficos del Espacio producida por Roger Coorman-. En la película que nos ocupa observamos la notable destreza técnica de Murakami, la perfecta mezcla de estilo tradicional y un medido uso de recursos que modernizan la propuesta –o la modernizaban, allá por la década de los 80-, pero que mantiene un notable interés en el presente. Comenzando por el dibujo, una leve estilización de las infantiles ilustraciones realizados por Briggs para su cómic, y que por sorpresa, va gradualmente desprendiendo un amargo sentimiento a cada escena que concluye.

Cuando el viento sopla 3

Una película para el espectador inquieto, donde su nivel estético y técnico, como la reflexión que propone, la convierten en una película sobresaliente

Una película que deja poso, que sacia todas las exigencias de un espectador inquieto, una maravilla tanto en la estética como en el uso de técnicas animadas –stop motion, imagen real o algún interludio en el que Murakami, con el particular estilo experimental de sus orígenes, dota a la historia de matices que la hacen única-. Y por último alabar nuevamente un excelente guion de mano de Raymond Briggs, con varias capas interpretativas y donde no se acomoda en un esbozo más sobre los horrores de la guerra, sino que reflexiona sobre el paso del tiempo, la memoria histórica, los derroteros del denominado progreso o la actitud de la sociedad occidental ante la guerra. Una película de obligado visionado para cualquier edad, para cualquier individuo.

Porque como conclusión, sólo cabe decir que cuando hablamos de Cuando el Viento Sopla, estamos hablando de una de las mejores películas de animación en la historia del cine europeo.

Filmin logoVer Cuando el viento sopla en Filmin

Comentarios

comentarios

Escrito por
More from Juan A. Rubio

Slow West, vaqueros románticos

Un joven aviva la luz de las estrellas con un viejo revolver....
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *