Daniel, Rupert y Emma, la pandilla de Harry Potter

Un repaso por la vida y la carrera de Daniel Radcliffe, Rupert Grint y Emma Watson, los actores de la saga del joven mago.

Cuando, en el año 2014, Richard Linklater estrenó Boyhood, toda la maquinaria promocional de su distribuidora comenzó a carburar en torno a la idea de que, más que ante una película, nos encontrábamos ante una experiencia consistente en condensar y reflejar el paso del tiempo. Ver el crecimiento y desarrollo de sus jóvenes protagonistas en pantalla era algo que jamás el cine había llegado a ofrecernos. Pero eso no era del todo cierto, porque…

A lo largo del decenio comprendido entre los años 2001 y 2011, el trío de actores protagonista de la saga de películas de Harry Potter acudió a su cita con nosotros, los espectadores, en hasta ocho ocasiones, con una frecuencia mínima de ocho meses (el tiempo transcurrido entre el estreno de las dos partes de Harry Potter y las reliquias de la muerte) y máxima de dos años (el tiempo transcurrido entre el estreno de Harry Potter y la orden del Fénix y Harry Potter y el misterio del príncipe). Cuando se estrenó Harry Potter y la piedra filosofal, Emma Watson, Daniel Radcliffe y Rupert Grint contaban con once, doce y trece años, respectivamente. Para el estreno de Harry Potter y las reliquias de la muerte – Parte 2 ya tenían 21, 22 y 23.

Como espectadores, hemos visto crecer a ese grupo de actores. La saga de películas de Harry Potter nos ha permitido conocerles en su infancia tardía, pasar por su pubertad y acompañarles durante su adolescencia, para verles partir, a afrontar su futuro en solitario, cuando ya eran adultos hechos y derechos. Para aquellos que forman parte de su generación, Daniel Radcliffe, Emma Watson y Rupert Grint fueron unos atípicos compañeros de clase en los que verse reflejados. Para mí, que formo parte de la generación inmediatamente anterior, cada película de Harry Potter funcionaba como ese ascensor en el que encuentras, de tanto en cuanto, a esos niños que tienes por vecinos para sorprenderte de cuánto han crecido, de lo feos que se han puesto, de que cuando tú vuelves con el pan para el desayuno, ellos llegan de fiesta y con ganas de cama. Para darte cuenta, en definitiva, de cómo pasa el tiempo, diablos.

Harry Potter y el misterio del pelo graso.
Harry Potter y el misterio del pelo graso.

Como espectadores, hemos visto crecer a ese grupo de actores

Daniel Radcliffe

Daniel Radcliffe nació en el oeste de Londres el 23 de julio de 1989. Su padre era agente literario y su madre agente de casting y ambos habían sido actores en su infancia. Así que a nadie pareció sorprenderle cuando, a los cinco años, el joven Daniel dejó claro que él quería ser actor. Por aquel entonces ya demostraba sus inquietudes interpretando, en repetidas ocasiones, diversas escenas de las películas de James Bond para sus compañeros de clase. Apenas cinco años después, la carrera artística del joven Daniel daba comienzo, con su debut en el telefilme de la BBC David Copperfield. Un año después, ya en 1990, debutó en el cine internacional interpretando al hijo de la pareja formada por Geoffrey Rush y Jamie Lee Curtis en El sastre de Panamá.

Fue precisamente la hija de Tony Curtis la que, al enterarse de que la primera película de Harry Potter se encontraba en preproducción, animó a Daniel Radcliffe a presentarse a las pruebas, pero los padres del joven actor se asustaron ante la envergadura del proyecto y prefirieron no presentar a su hijo. Finalmente, fue el productor David Heyman el que los convenció, en una reunión en el vestíbulo del teatro en el que el intérprete trabajaba representando la obra Stones in Pockets. Y así fue como, en agosto de 2000, y tras un proceso de casting por el que pasaron cerca de 40.000 aspirantes, el papel de Harry Potter obtuvo al intérprete que le pondría rostro para el resto de los tiempos. Daniel Radcliffe apenas tenía doce años y ya había interpretado a James Bond, a David Copperfield y a Harry Potter y se situaba solo por debajo de Laurence Olivier y Kenneth Branagh en lo que respecta a dar vida a iconos de la literatura británica.

Jugando a los chinos.
Jugando a los chinos.

Daniel Radcliffe apenas tenía doce años y ya había interpretado a James Bond, a David Copperfield y a Harry Potter

Durante los siguientes diez años, la carrera cinematográfica de Daniel Radcliffe estuvo dedicada prácticamente en exclusiva a la saga del aprendiz de mago. La sorpresa saltó cuando, el 28 de julio de 2006, la publicista de Radcliffe confirmó la participación del actor en la obra de teatro Equus, de Peter Shaffer. El joven actor interpretaría a un chico que termina en un psiquiátrico después de herir a seis caballos. Sobre las tablas, Radcliffe fumaba, insultaba y mostraba al público su flácida varita. Las imágenes promocionales de la obra generaron un auténtico revuelo. En ellas, el intérprete mostraba orgulloso y rebelde un six pack que podría ser la envidia del mismísimo Ned Flanders.

El actor parecía llevar a escena el pequeño descontrol en el que se había convertido su vida. Fueron esos unos años en los que Daniel Radcliffe llegaba al hotel del rodaje y en vez de encender la televisión, abría el minibar. Pero, a pesar de comportarse en público como Ortega Cano en el tercer tiempo de una boda, consiguió evitar los escándalos. Y así, en octubre de 2009, el intérprete volvería al teatro con el musical How to Succeed in Business Without Really Trying, en el personaje que en su adaptación al cine (El secreto de mi éxito) había interpretado Michael J. Fox.

Harry Potter siempre cetrero, como El Roto.
Harry Potter siempre cetrero, como El Roto.

A pesar de comportarse en público como Ortega Cano en el tercer tiempo de una boda, consiguió evitar los escándalos

Tras Harry Potter, Daniel Radcliffe ha intentado reorientar su carrera refugiándose en esencialmente en dos géneros: el terror y la comedia romántica. Estrenó La mujer de negro, Horns y Victor Frankenstein y solo la primera resultó un éxito debido a sus modestas aspiraciones. También protagonizó Amigos de más (una rom com atípica en la que estaba completamente miscast) e hizo poco más que un cameo en Y de repente tú.

En 2016 hizo un guiño a su pasado apareciendo en Ahora me ves 2, en la que volvía a hacer de mago. Pero ha sido en Swiss Army Man, en la que interpreta a un muerto con increíbles capacidades gaseosas, donde ha vuelto a dar realmente la campanada. La película, una rareza indescriptible según todos aquellos que han podido verla, ha sido premiada en Sundance y Sitges y es una de las sensaciones del cine alternativo de esta temporada. Así que todo parece indicar que seguiremos oyendo hablar de Daniel Radcliffe en los próximos años. Lo que sigue pareciendo inevitable es que todo aquel que contemple su retrato en la National Portrait Gallery (es la persona más joven ajena a la familia real británica en ver colgada su egregia figura en tan ilustre muro) lo reconozca como niño mago antes que como niño actor. Cosas de los mitos. Cosas del oficio.

Daniel Radcliffe en su próximo proyecto: el biopic de Juan Carlos Monedero.
Daniel Radcliffe en su próximo proyecto: el biopic de Juan Carlos Monedero.

Daniel Radcliffe ha intentado reorientar su carrera refugiándose en esencialmente en dos géneros: el terror y la comedia romántica

Rupert Grint

Cuando comenzaron los castings para Harry Potter y la piedra filosofal, Rupert Grint presentó su solicitud a los mismos enviando un video en el que rapeaba sobre lo mucho que deseaba interpretar a Ron. Ante semejante carta de presentación, los responsables del proceso no pudieron hacer otra cosa que llamarle. Y, tras pasar un total de ocho pruebas, el papel fue suyo. El propio Grint reconocería que su peculiar físico, presidido por su cabellera pelirroja, fue un factor decisivo en dicho logro.

Rupert Grint era el mayor de los cinco hijos que en su día tuvieron Nigel y Joanne Grint (distribuidor inmobiliario y ama de casa). A pesar de no contar con demasiados antecedentes de creación artística en su familia, el pequeño Rupert mostró un interés desmedido desde muy joven para con el teatro, primero en obras escolares y, más tarde, en grupos teatrales como Top Hat Stage o Screen School.

A principios de los noventa, Rupert Grint fue una estrella en España gracias a su papel en Farmacia de Guardia.
A principios de los noventa, Rupert Grint fue una estrella en España gracias a su papel en Farmacia de Guardia.

El pequeño Ruppert mostró un interés desmedido desde muy joven para con el teatro

Dentro del trío protagonista de las películas del joven mago, Rupert Grint sufrió lo que podríamos denominar como “el síndrome del hermano mediano” (ya saben, aquel que pasa desapercibido por no ser el mayor pero tampoco el pequeño). Ron no era el protagonista, como Harry, ni tampoco la chica, como Hermione.  Harry es el elegido, Hermione es inteligente y trabajadora, Ron es tonto, pero no lo suficiente como para ser realmente gracioso ni despertar un verdadero instinto de protección en el espectador. Tampoco ayudó precisamente a empatizar con el personaje el doblaje que le tocó en gracia en España en las entregas dedicadas al prisionero de Azkaban, al cáliz de fuego y al misterio del príncipe. De entre todos los matices que podía ofrecer su personaje, David Carrillo, su doblador, optó por emparentarle directamente con el personaje de Sean Penn en Yo soy Sam. Así, más que un alumno poco espabilado, Ron Weasley parecía, directamente, el hermano de Cameron Diaz en Algo pasa con Mary.

Y así fue creciendo el bueno de Rupert Grint ante nuestros ojos, sin que a ninguno de nosotros nos importara demasiado. Quizás precisamente por rebeldía ante esa situación, el mejor amigo que Grint hizo en el set de rodaje de Harry Potter fue Tom Felton, el intérprete que dio vida a Draco Malfoy, el principal rival de Potter. De hecho, en 2012, ya terminada la saga de películas, Daniel Radcliffe reveló que apenas había hablado con Grint en todos esos años, dando a entender que su relación, fría y distante, nada había tenido que ver con la que tenían sus respectivos personajes.

Rupert Grint SIEMPRE estaba en otra película.
Rupert Grint SIEMPRE estaba en otra película.

El mejor amigo que Grint hizo en el set de rodaje de Harry Potter fue Tom Felton, el intérprete que dio vida a Draco Malfoy

Y ahora que hablamos de algo frío y distante, echemos un vistazo a su carrera como actor. En el decenio en el que estuvo enfrascado con la saga de Harry Potter, Rupert Grint participó en proyectos como Thunderpants, Driving Lessons, Cherrynbomb o Wild Target. Ninguno de ellos logró una distribución internacional destacable. En los últimos cinco años, tan solo hemos podido disfrutar de su presencia en salas en una película tan modesta en ambiciones y resultados como Perdidos en la nieve. Eso sí, también hemos podido escuchar su voz en las versiones en inglés de las películas de animación Futbolín y Postman Pat: The movie. Ha sido en el teatro donde Rupert Grint ha podido ofrecer lo mejor de sí mismo en los últimos años. En 2013 debutó en las tablas del West End con la obra Mojo, de Jez Butterworh. La experiencia fue tan gratificante (con éxito de público y crítica incluidos), que en septiembre de 2014 debutaría en el teatro neoyorkino con la obra It’s only a play, acompañado de leyendas de Broadway como Nathan Lane, Matthew Broderick, Stockard Channing y F. Murray Abraham.

El futuro más inmediato de Rupert Grint pasa por la televisión. En concreto por la serie Snatch, de la que no solo será su protagonista, sino también uno de sus principales impulsores desde su labor de productor ejecutivo. Al final, Grint es tan británico que, en su caso, madurar ha consistido en pasar de dar vida a un personaje de J.K. Rowling a otro creado por Guy Ritchie. Hacerse mayor en las islas consiste en eso.

Ron Weasley tras sus ejercicios de prácticas con hierbas mágicas.
Ron Weasley tras sus ejercicios de prácticas con hierbas mágicas.

En su caso, madurar ha consistido en pasar de dar vida a un personaje de J.K. Rowling a otro creado por Guy Ritchie

Emma Watson

Emma Watson nació en París fruto de la relación entre los dos abogados británicos Jacqueline Leuesby y Chris Watson, ambos graduados en la Universidad de Oxford, donde se trasladó a vivir, con su madre y su hermano mayor, cuando, a los cinco años de nacer, sus padres se divorciaron. Un par de años antes, Watson fue diagnosticada de hiperactividad, lo que la llevó a tener que medicarse desde entonces. Cuando apenas contaba con seis años de edad, Watson ya tenía claro que quería encaminar su futuro a la interpretación, lo que la llevó a convencer a su madre para matricularse en canto, danza y teatro en la prestigiosa Stagecoach Theatre Arts. Tan solo cuatro años más tarde, la joven actriz superó las pruebas para dar vida a Hermione en la adaptación al cine de Harry Potter y la piedra filosofal.

Tras la quinta película sobre el joven mago, Harry Potter y la Orden del Fénix, Emma Watson se mostró mucho más insegura que el resto de sus compañeros a la hora de confirmar su continuidad en la saga. Aseguraba que no se sentía segura de poder dedicar tres o cuatro años más al universo de Harry Potter, pero, tras lograr duplicar sus ingresos hasta alcanzar los dos millones de libras por película, declaró que ella nunca podría dejar el papel de Hermione.

Emma Watson siempre ha sido de dejarse los cambios en las tragaperras.
Emma Watson siempre ha sido de dejarse los cambios en las tragaperras.

Watson fue diagnosticada de hiperactividad, lo que la llevó a tener que medicarse desde entonces

Durante el decenio en el que su carrera profesional estuvo vinculada a la saga de Harry Potter, Emma Watson apenas trabajó como intérprete en otros proyectos. Tan solo dos colaboraciones, en el telefilm Ballet Shoes y poniendo voz al personaje de la Princesa Pea en El valiente Desperaux, nos permitieron disfrutar de su presencia lejos de Hogwarts. Pero, al contrario que a sus compañeros de reparto, la industria de la moda sí que llamó a su puerta. Y muy convincentemente. Watson fue imagen de Burberry durante los años 2009 y 2010. La actriz también trabajó durante 2010 y 2011 para People Tree, una marca de comercio justo que durante esas temporadas lanzó una nueva línea de negocio dedicada a la moda. Asimismo, Watson es la imagen de la marca de cosméticos francesa Lancôme desde marzo de 2011.

Así que Emma Watson se plantó en verano de 2011, ya desvinculada de una saga finalizada, convertida en la Chabeli Iglesias de un Hollywood que había sido testigo de su paso de niña a mujer. España no dio crédito cuando, apenas un año antes, pudo ver unas fotos donde la actriz se mostraba muy acaramelada con Rafael Cebrián, vástago del insigne Juan Luis Cebrián. Fue ese, quizás, el momento de mayor comunión entre dos generaciones que se haya dado en nuestro país en las últimas décadas. Familias enteras se mostraron más unidas que nunca en su espanto al constatar que Cebrián hijo le estaba haciendo a Emma Watson lo mismo que Cebrián padre al Grupo PRISA. Dos símbolos generacionales mancillados. Y en ningún hogar se pudo volver a ver a Hermione Granger ni a El País con los mismos ojos.

Daniel Radcliffe tan de birritas y Emma Watson tan de birretes.
Daniel Radcliffe tan de birritas y Emma Watson tan de birretes.

La actriz también trabajó durante 2010 y 2011 para People Tree una marca de comercio justo

Y así, desde la finalización de la serie de películas de Harry Potter, Emma Watson se ha confirmado como la más hábil e inteligente de sus jóvenes compañeros de reparto. No solo por ser la única de ellos con una titulación universitaria (Literatura Inglesa por la Universidad de Brown y diversos cursos complementarios en Oxford), sino porque ello no le ha privado de la posibilidad de tener la mejor carrera profesional de los tres. Watson ha participado en películas con presencia en los Oscar (Mi semana con Marilyn), en cine de culto (Las ventajas de ser un marginado), en comedias gamberras (Juerga hasta el fin) y se ha puesto a las órdenes de cineastas de prestigio como Sofia Coppola (The bling ring) o Darren Aronofsky (Noé). Y, si bien es cierto que ninguna de estas películas obtuvo un rendimiento comercial destacado (su trabajo más visto de los últimos años es un gif de apenas tres segundos extraído de The bling ring en el que saca la lengua de un modo sensual mientras baila en una discoteca), es la protagonista de la película que dentro de cuatro meses ingresará holgadamente en el club de cintas con más de mil millones de dólares de recaudación: La bella y la bestia.

Emma Watson ha sido, además, imagen de multitud de campañas de filantropía, sostenibilidad ambiental y feminismo. De hecho, ha sabido vincular tan fuertemente su imagen a dichas causas que, cuando, hace apenas seis meses, su nombre apareció referido en los llamados Papeles de Panamá por haber abierto una compañía offshore en las Islas Vírgenes para comprar una casa en Londres por 3,5 millones de euros, todo la sociedad biempensante, activista y políticamente correcta decidió mirar hacia otro lado. Como por arte de magia. Ventajas de haber crecido en Hogwarts.

Simpático gesto de Emma Watson dedicado a los contribuyentes británicos.
Simpático gesto de Emma Watson dedicado a los contribuyentes británicos.

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