La teoría del todo, el agujero negro del melodrama

La teoría del todo - Felicity Jones y Eddie Redmayne
James Marsh eclipsa los logros del astrofísico británico con la historia de amor protagonizada por Eddie Redmayne y Felicity Jones

Stephen Hawking es engullido por el melodrama

9 Interpretaciones
9 Melodrama
2 Astrofísica
5 Entretenimiento
6.3

Llevar a la gran pantalla la vida de un personaje ilustre siempre ha sido un caramelo jugoso para muchos actores. Más si cabe cuando esa adaptación requiere un esfuerzo físico sobrehumano y una lucha perseverante contra la enfermedad como en La teoría del todo. Aspectos que levantan con facilidad el aplauso entre público y crítica.

Seguro que Eddie Redmayne (Los Miserables, Birdsong) se relamía cuando a sus manos llegó el guión de La teoría del todo, con James Marsh (Man on Wire) a los mandos, adaptando el libro de Jane Hawking en el que se narra parte de la vida del astrofísico británico, Stephen Hawking. Un recorrido biográfico sobre una de las figuras más importantes del siglo XX, con todos los ingredientes para conmover hasta al más férreo corazón, pero con alguna que otra laguna.

Es evidente que la vida del cosmólogo da para una película. De sobra es conocida su historia de superación, pero en el trabajo de Marsh no hay profundidad, todo se queda en la superficie y acaba en una nada sin originalidad. La historia de amor entre Stephen y Jane -la sufrida Felicity Jones (Breathe In) también se frotaba las manos con este rol- que retrata La teoría del todo engulle los éxitos del físico británico, por los que apenas se pasa de puntillas.

La teoría del todo - Eddie Redmayne

Los agujeros negros por los que el cosmólogo se hizo célebre son reducidos a un gigantesco melodrama que lo devora todo. Un producto hecho a la medida del reparto para su lucimiento personal en un año en el que los biopics vuelven a arrasar. Sin ir más lejos, ahí tenemos a Benedict Cumberbatch en la piel de Alan Turing, también con la superación y el rechazo por bandera en un filme, The Imitation Game (Descifrando Enigma), no tan recargado.

Así que Marsh tenía dos caminos que seguir con La teoría del todo: o la vida y los logros de Hawking o la historia de amor con Jane y su posterior separación. El cineasta británico eligió la segunda opción. Es cierto que toca la fibra sensible en esta mezcla entre Una mente maravillosa y Mi pie izquierdo. Más aún si a los momentos emotivos les añade una música lacrimógena que empuja al llanto colectivo. Pero son recursos muy evidentes que no aportan nada nuevo sobre la que tal vez sea una de las figuras más importantes de nuestro tiempo.

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