[Las 9 nominadas] Her

Her, nominada a mejor película y mejor guión, es una de las propuestas más arriesgadas en los Óscar que se celebran el 2 de marzo.

Oscar 2014 Her Spike Jonze Joaquin Phoenix

Her es probablemente la mejor película sobre Inteligencia Artificial que se ha hecho, y lo es sin pretender serlo. Spike Jonze ha insistido, y ha insistido y ha vuelto a insistir que Her es una reflexión sobre el amor, sobre las relaciones humanas, y no tanto sobre el signo de nuestros tiempos, sobre el futuro de la tecnología, sobre el futuro en general. Y se ha peleado con propios y extraños para defenderlo. Para defender que no defiende ninguna teoría concreta sobre el futuro, que lo suyo son sus reflexiones particulares. Pero el contexto futurista y la relación hombre-máquina de Her ha atraído, y para bien. Ray Kurzweil, ingeniero jefe de Google y experto en Inteligencia Artificial considera que expone una realidad posible y no tan lejana, mucho mejor que demás películas que también han tocado el tema,  como Inteligencia Artificial de Spielberg. Sea cual sea la intención de Jonze, director de Cómo ser John Malkovich, Donde viven los monstruos y de videoclips para artistas de la talla de Arcade Fire (que están detrás de la banda sonora de Her), Kayne West o Bjork, la historia de Theodore y Samantha consigue tocarnos la fibra de carbono sensible. 

Sinopsis:

[alert-yellow] En un futuro no muy lejano, donde la tecnología está más integrada en la sociedad, Theodore trabaja como escritor de cartas personalizadas. Un día consigue un sistema operativo basado en Inteligencia Artificial para ayudarle y satisfacer todas sus necesidades. De pronto y sin pretenderlo se enamora de ella, de Samantha, que es como se llama. Comienza así una relación amorosa entre un humano (Joaquin Phoenix) y una voz (Scarlett Johansson) [/alert-yellow]

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El reparto:

El enorme, el magnánimo Joaquin PhoenixHer es Joaquin Phoenix. Están también Amy Adams, la musa indie, y la quebrada y maravillosa voz de Scarlett Johansson. Pero quien aguanta frente a cámara, quien gesticula y dirige las emociones en esta película es Joaquin Phoenix. Desde que abofeteara al establishment de Hollywood con su provocadora  I’m still here Phoenix elige con sumo cuidado sus papeles. Y sus directores: Paul Thomas Anderson (The Master y la inminente Inherent Vice, basada en la obra del enigma Thomas Pynchon), Spike Jonze. La vanguardia del cine indie. Que siga esta dinámica, por favor.

Al principio Jonze pensó en un Theodore mucho mayor, de unos 50 años. Luego cambió de opinión: era mucho mejor un personaje que hubiera sufrido por amor, pero no hubiera perdido aún las ganas de enamorarse. Y ahí estaba Joaquin Phoenix, que recibió el guión cuando estaba todavía preparando The Master. “No puedo hacer esto, joder, lo hago mal, de verdad no quieres cogerme a mi”, le comentó Phoenix a Jonze cuando le ofreció el papel. Pero Spike lo quería a él. “Es puro instinto. Cuando algo salía mal, cuando Joaquin estaba incómodo con algo yo sabía de inmediato que en algún momento yo había hecho algo mal. Siempre es bueno escuchar sus opiniones”. Pero aunque Phoenix monopolice la mirada de Jonze, contrapesos como Amy Adams, que ya trabajó con él en The Master, y que sabe interpretar con naturalidad un personaje sin mayor complejidad que la que da la cotidianidad, o Rooney Mara, que sirve de catalizador de las emociones de Phoenix, no pueden obviarse.

La voz de Scarlett Johansson es la gran sorpresa. Aparece en los créditos, claro que aparece, porque su interpretación es magnífica. Uno consigue verla aunque sólo se oiga. Ocurre que en España, con el doblaje, su nombre desaparece del cartel. ¡Ah! ¡Y Chris Pratt! Ya lo dice nuestro redactor Emilio Doménech: es la gran promesa de Hollywood, el nuevo niño mimado. Los que lo conocimos por su papel de Andy Dwyer en Parks and Recreation sabemos que hay potencial. Ahora protagonizará Guardians of the galaxy (de la que ya hay tráiler) y parece que lo peta.

HER

 

Notas de producción:

Jonze afirma que comenzó a escribir Her en 2010,  a la vez que I’m hereun mediometraje sobre la historia de amor de dos robots. Pero nada tienen que ver una con la otra. Tenía claro que quería reflexionar sobre el amor, intentar descubrir qué lo crea, cuáles son sus límites. Dice que un cuadro en su casa, una fotografía de Todd Hido en la que aparece una mujer rubia de espaldas,  le sirvió de inspiración. Colocaba post-its en él, un esquema de ideas sobre la película que preparaba. El último post-it que colocó, que aún sigue pegado a la fotografía, según cuenta a Vulture, tenía escrito las tres letras mágicas: HER.

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2563, de Todd Hido

Her suponía un reto. Las limitaciones físicas de una relación entre un hombre y una máquina son un magnífico reto. Jonze siempre se ha enfrentado a retos técnicos como el de Her y la inxistencia de “ella”. En Cómo ser John Malkovich eran los innumerables John Malkovich que aparecen; en Adaptation, los gemelos Nicolas Cage. Y en Her la imposibilidad del plano-contraplano porque Scarlett Johansson no es más que una voz. Su voz se grabó en estudio, de golpe, posteriormente. Al principio era la de Samantha Norton (nominada dos veces a los Óscar y alumna de Jonze, que apareció en Synecdoche, New York, que Jonze produce) , que estaba en el set y replicaba a Joaquin Phoenix. Pero Jonze decidió sustituirla por Johansson, que grabó todas sus escenas en un estudio aparte. Por ello hubo momentos en los que la réplica del sistema operativo Samantha la realizaban los miembros del equipo o incluso el propio Jonze.

Pero a Phoenix siempre había que dejarle intimidad. Cuando gritaban “¡acción!” todo el mundo se apartaba, le permitía cierta intimidad a Phoenix. Que al fin y al cabo no hace otra cosa que hablar consigo mismo.  Phoenix no quería ver a su interlocutor. Quería meterse realmente en el papel. Cuando Samantha Norton era la voz de Samantha, ésta se escondía de la vista de Phoenix, y muchas veces trabajaba desde un pequeño cubículo de 4×4 metros, desde donde se grababa su voz e interactuaba con la acción en el set. Jonze siempre danza en el set. Mientras demás directores observan desde lejos, desde el llamado video-village donde varias pantallas enseñan lo que ocurre en el set, Spike Jonze no para quieto y se coloca a apenas unos metros de los actores. Quiere fijarse en cada detalle, pararse en cada mirada y momento para conseguir la sensación que busca.

Y como buen detallista, el aspecto visual lo tiene bien medido. La preproducción y aspecto visual lo coordina codo a codo con K.K. Barrett, su director creativo (productión designer), que se ha encargado de  hasta el más mínimo detalle: el pequeño móvil, dispositivo portátil del sistema operativo está inspirado en un mechero art decó que encontró en Los Ángeles. Todo tiene sentido artístico, todo quiere ser moderno pero bonito, atractivo. El futuro de Her tiene ciertas correspondencias con el de nuestro Kike Maíllo en Evano hay grandes alardes de modernidad, no es un futuro gris, de aluminio y metales fríos, sino que es creíble. “No quería cristales con pantallas, telefonos tan finos como tarjetas de créditos y nanotecnología. No era estéticamente lo que quería en mi película”. En el futuro de Her “todo está hecho a medida, es agradable, táctil y bonito“, comenta a Vulture.

Pero, y es algo que os preguntaréis también vosotros, ¿por qué los personajes de Her visten todos con pantalones muy por encima de la cintura? ¿Otro guiño futurista vintage a lo Eva? Pues porque, simplemente, son más cómodos. “Los has vestido alguna vez? Cuando estuvimos haciendo pruebas de vestuario los probé y estuve en plan: ¡Oh dios, qué comodos son! Me siento como si me estuvieran abrazando”, comentó Jonze.

Entrevistas:

Hay dos cosas a destacar de Spike Jonze: le encanta saber lo que piensa la gente sobre sus películas, pero detesta las críticas y realizar entrevistas. Cuando acudió a presentar Her a Madrid se notó su enorme interés por lo que cualquier espectador pensaba de su película. Desde análisis psicoanalíticos hasta influencias de otras películas. Recientemente tuvo un encontronazo con la entrevistadora de BBC Newsnight: Jonze estaba más interesado en saber lo que ella pensaba de la película que en hablar él mismo sobre Her. En Badass Digest comentan algo muy interesante a este respecto: normalmente no solemos ver entrevistas a directores así de beligerantes e interesantes. Se trata más de un conato de debate dialéctico que del típico formato gris y aburrido de entrevista. Aquí podéis ver el vídeo:

Reconocimientos:

  • Oscar: 5 nominaciones (Mejor película, mejor guión, mejor banda sonora, mejor canción, mejor diseño de producción)
  • Globos de Oro: Mejor guión
  • Critics Choice Awards: Mejor guión original
  • National Board of Review (NBR): Mejor película, mejor director (Spike Jonze)
  • American Film Institute: Top 10 – Mejores películas del año

 

Recepción crítica:

Her Oscar 2014 Spike Jonze

La crítica se ha derretido ante Jonze. Literalmente. Pocos se atreven a criticarla, y quienes lo hacen, es siempre desde un respeto mesiánico hacia Jonze. El americano tiene la capacidad de ser respetado tanto en el mundillo independiente como en el mainstream. No es considerado un mero snob desde el Hollywood más comercial pero tampoco un vendido desde el sector underground. Los críticos del New York Times, el Washington Post, Wall Street Journal, Los Angeles Times coinciden todos en darle la mayor nota posible a Her. Un impresionante 100/100. Pocas películas consigue tal quórum. Pero la reacción es igual en medios especializados. Variety se atreve con otro rotundo 100 sobre 100, mientras que Indie Wire con un más que respetable 91/100. El crítico de este último medio, Eric Kohn, afirma que es un romance asombrosamente creíble, repleto de pasión y no mera provocación: “Her es un completo romance comercial y a su vez una caprichosa exploración del impacto de la tecnología en nuestra identidad“. Seguimos, y seguimos realizando un seguimiento y encontramos reacciones similares, asombrosamente positivas. Ocurre igual con la prensa española. Luis Martínez de El Mundo, Carlos Boyero (¡hasta Boyero se ha rendido ante Jonze!) de El País. Todos. Toditos.

Recepción Cinéfagos:

Spike Jonze no sabe explicar lo que es el amor. Nadie sabe hacerlo. Jonze bebe indirectamente de Solaris, hasta de Before Midnight (“El amor es una enfermedad socialmente aceptada”, dice el personaje de Amy Adams como podría haber dicho el de Julie Depy) en su reflexión sobre el amor. Ha hecho Her para intentar comprenderlo, y ni siquiera tras terminarla afirma saber exactamente lo que es. Pero nos hace partícipes de esa duda, y desde ella nos lleva hacia otra mayor, hacia la duda sobre nuestra propia condición, sobre nuestra propia existencia”- Extraído de la crítica de Ricardo Dudda

Spike Jonze ofrece una propuesta única, una idea muy original, al mismo tiempo que tan cercana y real que casi podemos sentirla (y desde luego creerla). El futuro próximo de la inteligencia artificial, sirve a Jonze para ahondar en los sentimientos y complejidades del ser humano, en la incomprensible raíz de los sentimientos y finalmente en la misteriosa locura del amor. Es una cinta única, profundamente emotiva y conmovedora que sólo los nativos digitales podrán entender de este modo. Joaquín Phoenix hace sin duda una de las mejores interpretaciones de su carrera. “- Pablo Somavilla

Spike Jonze prescinde de la inestimable ayuda del guionista Charlie Kaufman, pero propone una premisa tan descabellada como era la de entrar en la mente de John Malkovich por un hueco entre dos pisos de un bloque de oficinas. En este caso, la argucia consiste en presentar la historia de amor entre un melancólico escritor de cartas y un sistema operativo. La gran virtud de esta maravillosa película es que esa brillante pero arriesgada idea de guión no le resta ni un ápice de sinceridad y verosimilitud al idilio central, al tiempo que aborda con tino el tema de la inmediatez de la intimidad en la era de las redes sociales. Joaquin Phoenix revela una vulnerabilidad ausente en sus trabajos más impetuosos y Scarlett Johansson nunca ha estado tan presente a pesar de no salir ni un segundo en pantalla. El deslumbrante trabajo de K. K. Barrett en el diseño de producción hace que un capítulo de Mad Men parezca salido de un culebrón en comparación. Para mí, la mejor de lejos de las candidatas a Mejor Película. Si hay justicia, debería ganar el premio al guión original. – Alberto Ramos-Lorente 

Spike Jonze triunfa al conseguir hacer creíble y natural la propuesta más inverosímil. Con un diseño de producción que hace de la película no solo un logro en el fondo sino también en la forma, y ayudado por la interpretación de uno de los mejores actores del mundo (Phoenix) y la sensual voz de Scarlett Johansson, la cinta, en cambio, se ve debilitada por un metraje exagerado y un guión algo monótono.- Pablo Guerrero

Un futuro de colores pálidos y claros, pantalones de tiro alto, videojuegos inmersivos , ciudades espectaculares recorridas por seres humanos que se cruzan con indiferencia, absortos en sus conversaciones individuales con sofisticados auriculares. Un presente de soledad multitudinaria, paradójica incomunicación, chats anónimos sustitutivos del cariño y del deseo. En ese punto de encuentro entre lo que hay y lo que habrá, como una creíble proyección a futuro de nuestras inquietudes y nuestras modas (ese hipsterismo de forma y también ocasionalmente de fondo que caracteriza a la película), Jonze desarrolla una tierna, sugerente (y, sí, por momentos, cursi) dramedia romántica sobre la verosímil, tal como se nos presenta, historia de amor entre un hombre marcado aún por su reciente separación (e inminente divorcio) y un sistema operativo de dulce voz femenina e impresionante inteligencia…y sensibilidad. Con un cuidadísimo trabajo fotográfico, puesto al servicio de una melancolía existencial reconociblemente contemporánea, Her resulta siempre atractiva por sus originales ingredientes narrativos y formales (el tour de force de Joaquin Phoenix, en un interesantísimo ejercicio interpretativo de diálogo con esa Samantha incorpórea a la que ha puesto voz en la versión original una alabada Scarlett Johansson ), y encuentra, en sus mejores momentos (también los tiene más flojos, reiterativos y algo cargantes, debido en parte a un metraje desmesurado, cuyo último tercio se resiente notablemente, y a cierta gravedad trascendental que pesa más que aporta), las palabras y las imágenes perfectas para retratar, con tanta lucidez como belleza, unos tiempos hambrientos de recuperar la pasión por un mundo en el que aparentamos tenerlo todo, pero en el que a veces sentimos no tener nada. “- Álvaro Gómez

La aproximación romántica que hace Spike Jonze en ‘Her’ cuenta con un peligroso enemigo: la combatividad intelectual y de conciencia a la que se tendrá que prestar todo espectador que analice las repercusiones socio-culturales (y vitales) del ámbito sci-fi de esta película. No es ya el debate del espectador por conocer y abrazar la empatía de un hombre solitario que se enamora de su (¿es suyo?) sistema operativo, sino de conocer y abrazar la empatía de un sistema operativo encerrado cuya necesidad de libertad supera cualquiera de las fronteras físicas que conocemos. Es ahí donde ‘Her’ se convierte en una película, perdónenme el adjetivo tan repetido, visionaria. Allá en los elementos con los que la Inteligencia Artificial de Spielberg/Kubrick contaba desde el prólogo (un robot que podía amar), aquí Jonze desarrolla ese proceso, el de amar, a través de la racionalidad. Y ahí radica la pregunta importante: ¿existe algo etéreo en el amor o parte absolutamente todo de la razón? Esta historia de amor está lejos de querer responder esas preguntas, y quizá por eso no acabe asestando bien los golpes emocionales que necesitaba, pero joder, anda que no da gusto verla, escucharla y pensarla.” – Emilio Doménech

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