O los tres o ninguno, tributo a unos padres

El artista franco-iraní Kheiron dirige y protagoniza una exitosa comedia dramática donde rinde un cálido tributo a la figura de sus padres, quienes, opositores políticos del régimen, huyeron de su Irán natal a París.

El gran público encantado, algún crítico horrorizado y sus padres, orgullosos

7.5 Kheiron (como director, guionista y actor)
6 Reparto
6 Manufactura
6.5 Conjunto de sus partes
6 Como comedia feel-good
4.5 Como drama político
7 Como tributo a unos padres
6.2

Son los jóvenes de hoy los que tienen que plantearse lo que nos hemos planteado los de mi generación: ¿Qué hacer? ¿De qué hablar? ¿Cuáles son las relaciones que entre los seres humanos queremos construir? Todo esto está en el aire, como lo estuvo para las gentes de mi generación. Me pregunto (el cineasta) de qué hablar en circunstancias como la presente. ¿Qué puedo decir? ¿Hablar de la historia, de lo sucedido? Está en los libros. A veces uno no tiene más remedio que hablar en la primera persona del singular. Contar su propia experiencia. Dejar un sencillo testimonio. ¿Por qué? Porque hay cosas que yo he visto y que están desapareciendo o que han desaparecido ya. Este discurso fue pronunciado por Víctor Erice en una de sus maravillosas charlas, en torno a los objetivos y temas que ha de tratar un cineasta, especialmente los que empiezan. Creo que es una duda lícita que el polifacético artista franco-iraní Kheiron, desconozca al maestro vasco, por desgracia, pero lo cierto es que en su debut, O los tres o ninguno, nominada en los últimos Premis César a Mejor Ópera Prima, se aplicó al pie de la letra esas palabras.

En O los tres o ninguno, Kheiron cuenta la historia de sus padres, Hibat (interpretado por el propio Kheiron) y Fereshteh (Leïla Bekhti) quienes durante su juventud fueron opositores al Régimen del sah Mohammad Reza Pahlevi primero y, tras la Revolución iraní de 1979, de la República Islámica del ayatolá Jomeini, tomando la decisión, tras el nacimiento de su hijo, de huir a París.

Pese a que ha probado suerte, con éxito, en muchas artes como la poesía, el rap o, sobre todo, el monólogo, Kheiron sólamente encontró en el cine un medio lo suficientemente complejo para contar la historia de sus padres, a los que entrevistó minuciosamente. Sólo quedaba definir el tono de la película, algo que Kheiron siempre tuvo muy claro. Dado su background artístico como cómico, no debiera extrañar que envolviese O los tres o ninguno de comedia, a la que considera el arte absoluto de la Tierra. Seguramente esta sea la decisión más criticada del filme pues sus detractores aducirán que esta historia merece un enfoque mucho más serio, ya sea en su vertiente política o dramática. Ciertamente esta es una decisión de peso y que daría para un profundo debate.

O los tres o ninguno_Nous trois ou rien_Kheiron

El artista Kheiron, escribe, dirige con soltura y protagoniza sólidamente una comedia dramática en torno a la historia de sus padres, opositores políticos que huyeron de su Irán natal a París

Sin embargo, en este tipo de historia, de carácter tan personal pese a su esqueleto de historia universal, creo que el enfoque que se le da depende enormemente ya no sólo de la personalidad del propio autor sino, en este caso, de la de sus padres. La decisión, por tanto, se ve justificada por todo ello, como reflejan las palabras de Kheiron en torno a sus recuerdos Cuando empecé a escribir la película y a hurgar en archivos de mis padres me encontré con fotos de mi sexto cumpleaños y después el séptimo, en las que aparecíamos mi madre y yo y una vela. Al verlo pensé que vaya mierda de cumpleaños, pero los recuerdos que yo tenía eran maravillosos y en torno a la figura de su padre al que recuerda como un hombre dotado de una tranquilidad y de una perspectiva impresionantes, incluso cuando le quemaban el coche o le amenazaban con un kalashnikov.

O los tres o ninguno se divide en tres partes bien diferenciadas que ganan en su conjunto (algo que no siempre sucede). La primera de ellas se centra en la oposición política del padre al Régimen del sah, encarcelaciones y torturas inclusive. Es aquí donde más visible se hace el tono de fábula, y más brilla la ligereza que aporta la comedia, llegando incluso a la explícita parodia del propio sah, de la mano de Alexandre Astier. Tras ello y con la llegada del extremismo religioso del ayatolá Jomeini, da comienzo la segunda parte, en la que si bien el tono se vuelve algo más serio y el peligro más patente (sin abandonar el tono general de la película), prima el carácter emocional centrándose en la relación de sus padres quienes tras conocerse y casarse emprenderán un arriesgado viaje hasta Estambul y posteriormente a París, como refugiados políticos. Destaca aquí la figura del abuelo materno, interpretado Gérard Darmon. Finalmente y ya en un barrio de inmigrantes parisino, O los tres o ninguno adquiere su carácter más convencional, adscribiéndose en la exitosa tradición francesa de la Feel-Good movie social. Si bien esta parte resulta la más floja, refleja con naturalidad esa parte de la vida en la que uno dice adios a la politización y se centra en sacar a su familia adelante y en crear un nuevo hogar.

O los tres o ninguno_Nous trois ou rien_Kheiron_Leila Bekhti

O los tres o ninguno es ante todo el cálido tributo de un hijo al recuerdo y figura de sus padres. Y aun siendo su tono claramente cómico, seguramente no haya nada mas serio que eso

O los tres o ninguno es un buen debut. Una peli muy optimista y entretenida que gustará a una amplia mayoría y a la que más de un crítico despellejará dado su enfoque, considerando que merecía un discurso mucho más serio y político. Sin embargo, pese a su tono cómico y ligero creo que Kheiron demuestra tomárselo muy en serio, escribiendo, dirigiendo con soltura toda clase de escenas y protagonizando sólidamente el filme en la piel de su padre. Párense un momento a pensar en todo ello.

O los tres o ninguno es ante todo es un cálido y honesto tributo al recuerdo e historia de unos padres. Vuelvo a invocar en mi memoria las palabras de Erice con las que abre este texto, y no se me ocurre nada mas noble, difícil e importante para la mayoría de los hijos que eso.

Hibat y Fereshteh estarían orgullosos. Y Kheiron también tendría que estarlo. O los tres o ninguno.

Comentarios

comentarios

More from Carlos Cañas

Sundance 2016: “Weiner” de Josh Kriegman y Elyse Steinberg

"Llegar y besar el santo". Eso es lo que podría decirse de...
Leer más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *