Rogue One: Los actores rebeldes

Un breve análisis de la carrera de los principales integrantes del reparto de la nueva película del universo Star Wars.

Con el estreno de Rogue One: Una historia de Star Wars, se da el pistoletazo de salida a las películas bastardas de la franquicia original. Así, Rogue One es una secuela del Episodio III y una precuela del Episodio IV, un spin-off sin personajes conocidos, un exponente de un universo expandido. O, simple y llanamente, un sacacuartos. Y la experiencia nos ha demostrado que solo hay una cosa que Disney haga mejor que las películas o los parques temáticos, y esa es lograr que deseemos entregarles nuestro dinero.

Porque, no nos engañemos, Rogue One podría estar protagonizado por Adam Sandler y Rob Schneider y, a pesar de ello, seguiríamos entregados a la causa. Por fortuna, no es así, y su reparto es uno de los más eclécticos y sugerentes de la temporada. ¿Quién lo compone? No se preocupen si desconocen la respuesta a esa pregunta, aquí estamos para explicárselo.

Felicity Jones

Felicity Jones nació en Birmingham en octubre de 1983. Sus padres se habían conocido trabajando en el periódico Wolverhampton Express and Star. Él era periodista, ella trabajaba en el departamento de publicidad, y su matrimonio duró hasta 1986. Tras el divorcio, Felicity se mudó con su madre y su hermano, a pesar de seguir manteniendo una relación estrecha con su familia paterna.

Felicity Jones (segunda por la derecha) junto a un joven Daniel Radcliffe (primero por la izquierda, cuando aún era mujer).
Felicity Jones (segunda por la derecha) junto a un joven Daniel Radcliffe (primero por la izquierda, cuando aún era mujer).

Rogue One es una secuela del Episodio III y una precuela del Episodio IV, un spin-off sin personajes conocidos

Debutó delante de las pantallas en el año 1996, en el telefilm The treasure seekers y su carrera interpretativa se desarrolló en televisión en los siguientes ocho años. Fue entonces, en 2004, cuando se centró en sus estudios universitarios en Oxford, logrando graduarse con honores en sus estudios de Lengua Inglesa en el año 2006. Su debut en el cine se produjo en el año 2008, en la adaptación a la gran pantalla de Retorno a Brideshead. Ese mismo año participaría, en un rol secundario, en un capítulo del Doctor Who.

En el año 2009 diría adiós a uno de los personajes más importantes de su carrera, el de Emma Carter en la radionovela de la BBC Radio The Archers, que levaba interpretando ininterrumpidamente desde 1999. También en 2009 acompañaría a Michelle Pfeiffer en el reparto de Chéri, una hoy olvidada comedia de época de Stephen Frears. Un año más tarde se podría a las órdenes de Julie Taymor en su adaptación al cine de La tempestad, de William Shakespeare.

Felicity Jones con los Rolling Stones.
Felicity Jones con los Rolling Stones.

En 2009 acompañaría a Michelle Pfeiffer en el reparto de Chéri, una hoy olvidada comedia de época de Stephen Frears

2011 sería el año que su carrera podría haber despegado definitivamente gracias a su interpretación en Como locos, un drama romántico en el que compartía cartel con el malogrado Anton Yelchin. Como locos le otorgaría a Felicity Jones los primeros premios de su carrera: un Empire Award, un Gotham Award, un Hollywood Film Award, un Premio Especial del Jurado en Sundance y una mención de la National Board of Review. Pero, curiosamente, la carrera que se dispararía tras el estreno de Como locos sería la de Jennifer Lawrence, tercera en los créditos del filme.

Felicity Jones tuvo que esperar a 2014 para pasar a ser conocida por el gran público. Dos películas fueron las principales responsables. En primer lugar, The amazing Spiderman 2: El poder de electro, donde interpretaba a la perfección el papel de Gata Negra. Tanto es así que consiguió gafar la saga hasta el punto de ser la única que cayó de pie tras ese descalabro. Felicity estaba dispuesta a dar buen uso a sus seis vidas restantes y ese mismo otoño estrenó La teoría del todo, en la que daba vida a Jane Hawking, la esposa del Stephen Hawking interpretado por Eddie Redmayne. Probablemente nos encontráramos ante uno de los mejores trabajos de casting de la historia del cine: nadie mejor que Felicity Jones para resultar adorable y nadie mejor de Eddie Redmayne para torcer la cabeza y mirar distraído al infinito. El caso es que el trabajo de Jones convenció tanto que la academia le otorgó su primera nominación al Oscar en la categoría de actriz principal, cuando lo normal es que un papel de esas características sea carne de actriz de reparto.

"Pues me he equivocao de producto y he echao acido clorhídrico y ha hecho una reacción que flipas. Vamos, que la he liao parda."
“Pues me he equivocao de producto y he echao acido clorhídrico y ha hecho una reacción que flipas. Vamos, que la he liao parda.”

2011 sería el año que su carrera podría haber despegado definitivamente gracias a su interpretación en Como locos

Ha sido en 2016, dos años después del mejor momento de su carrera, cuando Felicity Jones ha podido rentabilizar sus éxitos. En los últimos dos meses, ha estrenado un proyecto comercial de prestigio como Un monstruo viene a verme y un proyecto comercial, a secas, como Inferno. Por un lado, una película europea con un director emergente, por otro, la tercera entrega de una franquicia comercialmente asentada que le permite trabajar con leyendas como Ron Howard o Tom Hanks. Y, como guinda, Rogue One, un trasatlántico cinematográfico que aspira a rebasar la barrera de los mil millones de dólares de recaudación.

Tras unos meses de actividad profesional frenética, no existen proyectos en el horizonte laboral de Felicity Jones. La heroína discreta, la actriz de amplios carrillos, prominentes paletas y un flequillo anclado en una peluquería de pueblo de 1995. La mujer sobre cuyos hombros Disney colocó el proyecto más ambicioso de su mejor año como estudio.

"Stephen, yo creo que deberíamos ir a dar un paseo, que ya tendrás tiempo de estar sentado más adelante"
“Stephen, yo creo que deberíamos ir a dar un paseo, que ya tendrás tiempo de estar sentado más adelante”

La actriz de amplios carrillos, prominentes paletas y un flequillo anclado en una peluquería de pueblo de 1995

Diego Luna

Diego Luna es una muestra palpable de que la industria cinematográfica mexicana es, cuanto menos, igual de endogámica que la española. Hijo de un escenógrafo y de una diseñadora de vestuario (fallecida en accidente de tráfico cuando el actor apenas contaba con dos años), debutó en el mundo del cine a los ocho años, en el cortometraje El último film de báter. Con trece, participó en su primera telenovela: El premio mayor. Sería en ese rodaje en el que conocería al que se convertiría en su habitual compañero de correrías a partir de ese momento: Gael García Bernal. Bernal y Luna son dos grandes amigos, dos cómplices cinematográficos, un trasunto chicano de la dupla de James Franco y Seth Rogen, en el que a nuestro protagonista le toca el papel de Rogen.

La carrera de Diego Luna se centraría esencialmente en telenovelas y películas menores (a excepción de su pequeño papel en Antes que anochezca) hasta que, en el año 2001, le llegaría su oportunidad en Y tu mamá también. La película de Alfonso Cuarón catapultó la carrera internacional de Bernal y Luna. Tras el estreno de Y tu mamá también, Diego Luna empezó a diversificar su carrera, alternando la industria mexicana con la americana y la española.

"¡Ah!... Pero entonces... ¿no eres el camarero?"
“¡Ah!… Pero entonces… ¿no eres el camarero?”

Tras el estreno de Y tu mamá también, Diego Luna empezó a diversificar su carrera

Así, desde 2003, Diego Luna ha producido en México hasta 27 documentales, series y largometrajes de ficción. Ha participado como actor en una decena de películas y ha dirigido tres largometrajes de ficción y un documental. También se embarcó en una eterna gira teatral con Las obras completas de William Shakespeare (abreviadas), un verdadero fenómeno teatral en México.

En nuestro país, Luna rodó Soldados de Salamina y Solo quiero caminar, pero donde realmente logró hacerse un hueco fue en la industria americana. En sus primeros años en Hollywood el actor participó en Frida u Open Range. Pero su carrera tocaría techo cuando, en 2004, protagonizó Dirty Dancing 2: Havana Nights. Hagan un ejercicio mental. Recuerden al Patrick Swayze de 1987 y visualicen a Diego Luna. Y, ahora, imagínense que en el futuro alguien intenta entender la figura del galán cinematográfico en el cambio de siglo empleando ambas películas. Y, luego, que si Darwin, la selección natural y la evolución de las especies.

"Tú eras el camarero, ¿verdad?"
“Tú eras el camarero, ¿verdad?”

Su carrera tocaría techo cuando, en 2004, protagonizó Dirty Dancing 2: Havana Nights

Y, como una vez que llegas tan alto solo puedes descender, desde entonces, en su carrarera americana, Diego Luna tuvo que conformarse con trabajar a las órdenes de Steven Spielberg (La terminal), Gus Van Sant (Mi nombre es Harvey Milk) o Neil Blomkamp (Elysium), rodar un videoclip junto a Katy Perry (The one that got away) o compartir cartel con Mel Gibson (Blood Father).

En lo personal, Luna está separado de la actriz Camila Sordi (sobrina de la cantante Thalía) desde hace tres años. Juntos tuvieron dos hijos, Jerónimo y Fiona, que en la actualidad tienen ocho y seis años, respectivamente. Con Rogue One o la cinta de animación El libro de la vida, en la que ponía voz a su protagonista, Diego Luna intenta dar un giro familiar a su carrera,. Pero, por mucho que lo intente, él siempre será el joven que enamoró a Romola Garai bailando sucio en los clubes de La Habana.

"Mira una cosa, chaval, que me ha dicho Cate que eras el camarero..."
“Mira una cosa, chaval, que me ha dicho Cate que eras el camarero…”

Él siempre será el joven que enamoró a Romola Garai bailando sucio en los clubes de La Habana

Ben Mendelsohn

Ben Mendelsohn nació en Melbourne en 1969, fruto de la relación entre una enfermera y un prominente médico. Sus padres se divorciaron cuando él contaba con trece años, y el traslado de su padre a los Estados Unidos sirvió para que él viviera en Washington parte de su adolescencia. Su carrera interpretativa comenzó donde comienzan todas las carreras interpretativas de los actores australianos: en la serie Vecinos. Es un hecho por todos conocidos que, hasta que no apareces en Vecinos, el sindicato de intérpretes australiano no te permite afiliarte. O al menos así se percibe desde fuera. El caso es que Mendelsohn participó en Vecinos entre 1986 y 1987. Y si bien es cierto que había iniciado su carrera un par de años antes, no llamó demasiado la atención hasta su incorporación a dicha serie.

Tras Vecinos, a Mendelsohn no le faltó el trabajo en la industria audiovisual australiana. Así, entre series, telefilmes y películas fue labrando su carrera a lo largo de los años noventa. Tan solo un puñado de trabajos le ofrecieron cierta visibilidad internacional durante aquellos años, como su rol secundario en Sirenas (comedia erótica protagonizada por Hugh Grant, Sam Neill y Elle McPherson) o en Límite vertical (aquella especie de exploitation de Máximo riesgo que llegó con un lustro de retraso).

Ben Mendelsohn cuando creyó que el papel que interpretaría sería el de Chewbacca.
Ben Mendelsohn cuando creyó que el papel que interpretaría sería el de Chewbacca.

Hasta que no apareces en Vecinos, el sindicato de intérpretes australiano no te permite afiliarte

El primer gran cambio en la visibilidad de su trabajo se produjo en el año 2008, cuando formó parte del reparto de Australia, aquel intento de rodar un Lo que el viento se llevó en las antípodas que lo único que casi se llevó por delante fue la carrera de Baz Luhrmann. Un año después, trabajó, a las órdenes de Alex Proyas y al lado de Nicolas Cage, en Señales del futuro. Y, finalmente, llegaría 2010 y, con él, Animal Kingdom. La odisea mafioso familiar le abriría definitivamente las puertas de Hollywood en plena madurez profesional.

Así, Ben Mendelsohn se ha convertido en un actor de rostro labrado y silueta enjuta. Un intérprete maduro especializado en personajes duros, hiératicos y taciturnos que normalmente se creen más inteligentes de lo que realmente son. Un intérprete de la liga de John Hawkes, de Chris Cooper, de David Strathairn. De este modo, Mendelsohn ha compartido cartel con Robert De Niro en Asesinos de élite, con Nicole Kidman en Bajo amenaza, con Brad Pitt en Mátalos suavemente o con Ryan Gosling en Cruce de caminos o con Michael Fassbender en Slow West. También ha podido trabajar a las órdenes de Christopher Nolan en El caballero oscuro: La leyenda renace o de Ridley Scott en Exodus: Dioses y reyes. Incluso ha tenido tiempo de hacer televisión, participando esporádicamente en Girls y protagonizando Bloodline.

Imagen del remake de Colega ¿Dónde está mi coche? protagonizado por Ben Mendelson y dirigido por Guy Ritchie.
Imagen del remake de Colega ¿Dónde está mi coche? protagonizado por Ben Mendelson y dirigido por Guy Ritchie.

Ben Mendelsohn se ha convertido en un actor de rostro labrado y silueta enjuta

Tras su consolidación en Hollywood gracias a Rogue One, el futuro profesional de Ben Mendelsohn parece muy prometedor. En 2017 le veremos trabajar a las órdenes de Joe Wright en Darkest Hour. También se ha puesto a las órdenes de Steven Spielberg en Ready Player One. E interpretará al temido Sheriff de Nottingham en la nueva revisitación del mito de Robin Hood que Hollywood nos entregará en 2018. Así que harían bien en quedarse con su cara, porque este australiano ha llegado al cine de gran presupuesto para quedarse.

Forest Whitaker

Cuando Forest Whitaker nació en un humilde hogar de Texas, su madre era una universitaria pendiente de terminar la carrera que tuvo que estudiar y buscar trabajo como maestra mientras le criaba a él y a sus hermanos. Finalmente, terminaría ganando una plaza en el área metropolitana de Los Ángeles y allí se mudaría toda la familia. Durante su etapa en el high school, Whitaker se especializaría en jugar al fútbol americano como derribador defensivo, y gracias a ello consiguió una beca para estudiar en la Universidad Politécnica Estatal de California. Una vez allí, una inoportuna lesión le obligó a abandonar el deporte, así que optó por reorientar sus estudios, trasladándose a la Universidad del Sur de California para estudiar ópera como tenor en el Conservatorio de Drama.

Gracias por tanto, Campo de Batalla: La Tierra
Gracias por tanto, Campo de Batalla: La Tierra

Durante su etapa en el high school, Whitaker se especializaría en jugar al fútbol americano como derribador defensivo

Withaker debutó en el cine, al igual que muchos de los intérpretes compañeros de generación (Nicolas Cage o Sean Penn), en Aquel excitante curso. Fue una década, la de los ochenta, en la que Forest Whitaker se especializó en roles secundarios: El color del dinero, Platoon (donde recibió una fuerte bronca de Oliver Stone por perder peso durante el rodaje) o Good Morning Vietnam. Whitaker era un actor más hasta que Clint Eastwood le ofreció uno de los papeles de su vida: Charlie Parker. La película se llamaba Bird y supuso la consolidación de Eastwood como director. Whitaker ganó el premio al mejor actor en el Festival de Cannes y se quedó a las puertas de la nominación al Oscar.

Así, en la década siguiente, hasta que Jim Jarmusch le ofreció el segundo protagonista de su carrera en Ghost Dog, el camino del samurái, Forest Whitaker siguió siendo un secundario, pero ahora de prestigio, de esos que pueden escribir su nombre y poner su rostro en el cartel. ¿Ejemplos? Juego de lágrimas, Volar por los aires, Smoke o Phenomenon. Y también en la década de los noventa iniciaría su carrera como director, con dos comedias románticas: la muy negra Esperando un respiro y la muy blanca Siempre queda el amor. Solo volvería a trabajar tras las cámaras una vez más, sería en el año 2004, con Una hija diferente: un fracaso monumental por el que tuvo que renunciar al papel de Sawyer en Perdidos, para el que ya estaba contratado. Forest llegó a Una hija diferente tras ser apartado de El gordo Alberto, un proyecto basado en una serie de dibujos animados de Bill Cosby que el actor pensaba dirigir y protagonizar.

Me encantaría conocer al responsable de hacerle esas cosas en el pelo cuando rueda ciencia ficción.
Me encantaría conocer al responsable de hacerle esas cosas en el pelo cuando rueda ciencia ficción.

Tuvo que renunciar al papel de Sawyer en Perdidos, para el que ya estaba contratado

La trayectoria profesional de Forest Withaker continuaba con la solidez de la que siempre ha hecho gala (La habitación del pánico, Última llamada) hasta que se encontró con el tercer papel determinante de su carrera: Idi Amin en El último rey de Escocia. El actor ganaría el Oscar en una edición en la que no se encontró con ninguna competencia real a lo largo de toda la temporada de premios, por un papel que, en un año más apretado en la categoría, hubieran podido colocar como secundario.

Y, como viene siendo habitual en la carrera del intérprete, nuestro protagonista volvió a los roles de reparto hasta que, siete años después, volvieron a ofrecer un protagonista con aspiraciones: el Cecil Gaines de El mayordomo. Pero nada funcionó en una película diseñada y construida para arrasar en la temporada de premios y que fue completa y justamente ignorada en su año. Y, desde entonces, ¿adivinan?, Forest Whitaker ha permanecido en su zona de confort, en roles secundarios en subproductos de acción (V3nganza), películas de prestigio (La llegada), proyectos construidos para el lucimiento de sus compañeros de reparto (Southpaw) y grandes blockbusters (Rogue One). Una gran carrera para un gran actor.

¿Nunca os habéis preguntado cómo hubiera sido Forest Whitaker de haber nacido blanco?
¿Nunca os habéis preguntado cómo hubiera sido Forest Whitaker de haber nacido blanco?

Ganaría el Oscar en una edición en la que no se encontró con ninguna competencia real a lo largo de toda la temporada

Mads Mikkelsen

Si hicieran un listado con las diez películas danesas más prestigiosas de los últimos veinte años, se encontrarían con que Mads Mikkelsen aparece en la mayoría de ellas. Es lo que tiene ser un actor de referencia para Nicolas Winding Refn (Pusher: un paseo por el abismo, Bleeder, Con las manos ensangrentadas, Valhalla Rising), Susanne Bier (Te quiero para siempre, Después de la boda), Lone Scherfig (Wilbur se quiere suicidar), Nikolaj Arcel (Un asunto real) o Thomas Vinterberg (La caza).

El talento de Mads Mikkelsen era tan evidente que apenas ocho años después de su debut en la industria danesa ya tenía un pie en la industria americana, con un rol secundario en la versión de El rey Arturo que Antoine Fuqua rodó en 2004. Pero es que un año antes ya había participado en la española Torremolinos 73. Y ya en 2002 había debutado como actor de doblaje poniendo voz a Randall Bogs, el villano de Monstruos S.A. en su versión danesa.

Cuando rodó aquel anuncio de Vispring.
Cuando rodó aquel anuncio de Vispring.

Apenas ocho años después de su debut en la industria danesa ya tenía un pie en la industria americana

El año de su descubrimiento al gran público sería 2006. Su interpretación como Le Chiffre, el villano de Casino Royale, se quedó grabada en las retinas de la mayoría de los espectadores. Le Chiffre lloraba sangre y le tocaba las pelotas sobremanera a un debutante Daniel Craig al que birlaba todas y cada una de las escenas que compartían. Su presencia era tan poderosa que Hollywood hizo con él exactamente lo mismo que con el resto de actores europeos que triunfan con un personaje: encasillarle. Así, Mikkelsen haría de secundario y villano de carácter en Furia de titanes y Los tres mosqueteros.

Pero, a su vez, este encasillamiento le ofrecería el papel de su carrera: Hannibal Lecter en la serie Hannibal. Y ahí donde el riesgo parecía mayor, donde la misión de hacer olvidar a Anthony Hopkins  lucía como verdaderamente imposible, es donde Mads Mikkelsen se coronó. Su Hannibal Lecter fue un triunfo interpretativo total. Allá donde otros hubieran intentado imitar, Mikkelsen reinventó el personaje, se lo llevó a su terreno y se coronó victorioso.

"Perdón, pero... ¿nadie se va a comer a este muerto?"
“Perdón, pero… ¿nadie se va a comer a este muerto?”

Hollywood hizo con él exactamente lo mismo que con el resto de actores europeos que triunfan con un personaje: encasillarle

Y así, con su aparición en la saga de James Bond, con su incorporación al universo Marvel (Doctor Extraño), con su intervención en un videoclip de Rihanna (Bitch Better Have My Money) y en un videojuego de Hideo Kojima (Death Stranding), a Mads Mikkelsen solo le faltaba su participación en una película de Star Wars para convertirse en toda una referencia pop. Ya lo ha conseguido. Ahora es más que un actor, es un icono.

Pd: De todas las satisfacciones que este 2016 le ha dejado a Mads Mikkelsen, una destaca por encima de todas. Sucedió el 23 de mayo de 2016, cuando, de regreso del Festival de Cannes, en el que había sido jurado, se encontró en el aeropuerto con Antonio Cabello Ruiz (fundador de Esencia Cine) y Carlos Cañas (redactor del ala dura de Cinéfagos). Mikelsen, gran aficionado a la crítica online española, insistió en fotografiarse con dos de sus escritores favoritos, y no dudó en compartir un buen trozo de un bocadillo de tortilla de patata (“Tourtilla espanyola” balbuceó en un más que correcto castellano) con los dos famélicos periodistas. “Muchas grasias por la foto. Ha sido un momento inoulvidable” dijo, antes de despedirse. Así es Mads Mikkelsen. Hay que quererle.

Foto extraida del vídeo de "Lo mejor de 2016" del Facebook de Mads Mikkelsen.
Foto extraida del vídeo de “Lo mejor de 2016” del Facebook de Mads Mikkelsen.

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